10/08/11

La magia de San Lorenzo

Ya se ven girasoles en nuestros campos, que no eran amarillos cuando me marché. Parece que hemos vuelto todos juntos para ver la lluvia de estrellas de esta noche. Seguro que ellos, cansados de tanto sol, también se pondrán a mirar al cielo y se dejarán sorprender por las lágrimas de San Lorenzo, por la lluvia de estrellas que se verá esta y alguna noche más, este año con una gran luna llena haciendo compañía.
Hace unos años buscábamos un castillo y esperábamos pacientemente platicando y bebiendo a que se produjera el milagro. En una de aquellas xuntanzas alguien me regaló un girasol, que no deja de ser una flor. Formulé muchos deseos que no se han cumplido y otros que si se cumplieron, no sabría decir en que porcentaje. El mejor deseo era estar allí, y ese siempre se cumplía.