Nace el
Duero en las faldas meridionales de los Picos de Urbión; no en la laguna de este mismo nombre que vierte al
Najerilla, sino en una humilde pero cristalina fuente a cuyas aguas se unen las varias vertientes de la sierra por encima del lugar de
Duruelo (551 hab.) Su dirección desde allí es de N.O. á S.E. y por
Cobaleda (862 hab.)
Salduero (206 hab.) y
los Molinos (221 hab.)
Vinuesa (794 hab.) y
La Muedra, en que tiene puentes que facilitan su paso, vа encerrado entre las montañas ibéricas y las que constituyen la divisoria con el
Ebrillos, primer afluente considerable de la derecha que naciendo al S. de
Duruelo va paralelamente al
Duero, recogiendo á su vez otros arroyos que le llegan por los barrancos que cortan aquella elevadísima planicie. Por su izquierda y en
Vinuesa antes de su confluencia con el
Ebrillos, recibe el
Duero el río
Revinuesa, que baja de N. a S. de la
Laguna Negra en la parte oriental de los Picos de Urbión, por un terreno áspero y salvage, con muchos pinos para cuya sierra existen en las cercanías algunos artefactos movidos por las aguas del
Duero.
Sigue éste después a
Vilviestre de los Nabos (90 hab.)
Hinojosa de la Sierra (167 hab.) y
Garray (284 hab.) donde también hay puentes; siendo el de
Garray anchuroso y dilatado, para abrazar al
Duero y al
Тега, antes de su confluencia que se verifica al pié de la colina sustentáculo de
Numancia, terror de Roma, gloria y prez de España. El
Тега nace en el puerto de Piqueras y corre de N. a S. acompañado de la carretera que de Logroño á
Soria salva el sistema ibérico en aquel punto, por un terreno áspero en un principio, aun cuando interrumpido casi perpendicularmente por el valle de
Valdeavellano, cuyos varios pueblecillos riega el río
Razón, que paralelamente al
Duero baja de la cordillera a reunírsele en
Espejo por bajo de
Tera (188 hab.) Después se abre paso el
Tera en un terreno mas suave por
Chabaler (122 hab.) y
Tardesillas (15 hab.) у afluye al
Duero con tal abundancia de aguas, particularmente en las avenidas, que ha sido necesario construir un grande y sólido dique, para evitar la reunión rápida de los dos ríos y la inundación consiguiente de
Garray.

Poco distante de este lugar y al pie mismo también de
Numancia, se une al
Duero por su orilla izquierda el rio
Moñigón, cruzado antiguamente por la vía romana que de Zaragoza se dirigía a aquella fortaleza por
Agreda, río cuyo nacimiento se halla cerca de
Castilfrio entre Sierra Alba y Sierra de Honcala, en la divisoria general. En la misma dirección que el
Тега desde su confluencia, sigue el
Duero de N. a S. por entre altos cerros, o mas bien abriendo su cauce profundamente en aquellos áridos y tristes páramos, los mas elevados de la Península, a cuyo resguardo y en un collado desigual asienta en la orilla derecha, la ciudad de
Soria (5.004 hab.) capital de la provincia. Ni su población, ni su riqueza, ni la fortaleza de sus viejos muros, darían importancia a Soria, si su privilegiada situación geográfica no atrajera hacia su localidad á cuantos ejércitos intenten el dominio del interior, hoy facilitado, al mismo tiempo que su defensa, por las comunicaciones con Logroño, Pamplona, Zaragoza, Madrid, Valladolid y Burgos.
Destruida
Numancia, que tanto influjo había ejercido en la conquista romana y aun después en la gótica y alárabe, Soria principió a sustituirla desde su repoblación siendo ante Aragón y a favor de su grandioso alcázar, un antemural de Castilla y el lazo de unión y de relaciones de ambas monarquías. En la guerra de sucesión de principios del siglo pasado representó el papel que le hemos designado en operaciones defensivas, acogiéndose a Soria Felipe V, tras la derrota de Zaragoza y reuniendo los restos de su fugitivo ejército, y por fin en la de la Independencia fue mantenida por los franceses, cuyos mas acreditados escritores militares le han dado siempre una grande importancia.
Continuando en la dirección N.S. que trae desde
Garray el
Duero que por bajo del magnífico y torreado puente de Soria podría empezar a ser navegable según datos que mas adelante manifestaremos, desciende encajonado apareciendo desde sus orillas como si se deslizara entre elevadas montanas y desde estas como si lo hiciese por un barranco anchuroso, abierto como los de sus afluentes en la gran meseta superior de 900 a 1.000 metros de altura y casi desnuda de árboles que templen el rigor de los vientos de la cordillera, cubierta de nieve una gran parte del año y desprovista de población y de cultura, escepto en sus angostísimos y poco fértiles valles. Solo aparece despejado por su orilla izquierda en el campo de
Gómara, circunscrito al E. por el
Retuerto, río que naciendo en la sierra del Almuerzo, baja por las faldas occidentales de la del Madero, cruzado en su curso superior por la carretera de Pamplona a regar las campiñas de
Aldealpozo (240 hab.)
Tajahuerce (165 hab.)
Jaray (177 hab.)
Almenar (466 hab.)
Torralba (380 hab.)
Tejado (278 hab.)
Boñices y otras varias poblaciones, por sí o por medio de los pequeños afluentes suyos, procedentes en su mayor parte de la cresta próxima del sistema ibérico. Es muy exiguo el caudal del
Retuerto, pero aun lo es mucho mas el de otros riachuelos, que por bajo de la confluencia de aquel van a rendir el tributo de sus aguas al
Duero antes de
Almazán, distinguiéndose entre ellos el río
Verde que desde
Camparañón (166 hab.)
Navalcaballo (341 hab.) y
Luvia (213 hab.) baja a unírsele por la derecha junto á la granja de
Velacha, por encima de
Viana (201 hab.) pueblo que se encuentra un poco apartado en la orilla opuesta.

Por
Almazan (2.351 hab.) población donde se cruzan las mismas comunicaciones que en Soria o hijuelas suyas, marcha el
Duero como en los 48 kil. que recorre desde la capital de la provincia, no muy abundante de aguas en verano pero unidas y encerradas en un cauce estrecho y hondo, constituyen una especie de canal con muchos vados ciertamente, pero que aun así da importancia y no pequeña al citado puente de Soria y al de Almazan a pesar de los deterioros que le hacen sufrir las avenidas cuya fuerza suele dirigirse contra los estremos, débiles de suyo. Ni bastan á aumentar el caudal del
Duero los riachuelos que a él se unen, pues por la calidad de la tierra y el poco caudal de éstos, apenas llegan á compensar las filtraciones y evaporación que esperimenta en aquel árido territorio. Ni el arroyo
Morón que afluye por bajo de Almazán, procedente de
Adradas (200 hab.)
Cabanillas (137 hab.)
Morón (729 hab.) y
Villalba (96 hab.) en las faldas occidentales de la cordillera Ibérica, ni el
Escalote, que desemboca junto al puente de Ullán, reuniendo desde
Barcones las aguas de los altos de
Radona (387 hab.)
Romanillos (512 hab.) y
Barahona (619 hab.) en el arranque de la cordillera Carpetana, para descender por
Villasayas (600 hab.
Caltojar y el famoso señorío de
Berlanga (1.802 hab.) de propiedad primitiva de nuestro Cid Campeador y ahora de los duques de Frías, ni varios otros afluentes intermedios son importantes por su caudal, como que caen inmediatamente al
Duero de la divisoria general muy próxima á este río. Sucede otro tanto con los afluentes de la derecha, pues el
Izana y el
Andaluz que descienden de la sierra de Hinodejo, para desembocar en
Santa María del Prado y en el puente
Andaluz (194 hab.) agua arriba del de Ullán, son de muy corto curso y escasísimo caudal. Solo pasado
Gormaz (178 hab.) donde el
Duero varía la dirección de E. á O. que lleva desde Almazán para cambiar un poco al N.O. después de hacer un violento recodo a que le obliga el monte de la Atalaya al N.O. de la villa, recibe por la derecha un río que ofrece algún interés. Este es el
Ucero que teniendo sus fuentes no muy distantes de las del mismo
Duero, desciende de N. a S. rectamente por
San Leonardo (740 hab.)
Ucero (249 hab.)
Valdemaluque (255 hab.)
Barcevalejo (153 hab.)
Burgo de Osma (2.607 hab.) la ciudad de
Osma (850 hab.) y
la Olmeda, encerrado generalmente en un valle áspero y angosto, abierto solo por la orilla izquierda a los ríos
Avión y
Sequillo. El
Avión, por cuyas márgenes sube la carretera de Valladolid a Aragón desde el puente del Burgo hacia Soria, en cuya vecindad al O. nace el río, es célebre por haber tenido lugar en sus orillas, la para siempre memorable batalla que dio lugar á que un genio maléfico que aparecía junto á Córdoba cantara lúgubremente aquel doliente quejido:
En Calatañazor
Almanzor
Perdió el tambor
La oscuridad respecto al número de contendientes de uno y otro campo, así como la de sus movimientos anteriores a la batalla, nos impiden hacer observaciones que después de todo por estas circunstancias y las del estado de las armas en aquella época, no serian muy instructivas encerradas en el estrecho círculo de un combate, pero el ser este efecto de la, tan raras veces verificada unión de los españoles, todos divididos en reinos diferentes, hace hayamos considerado digno de mención el de
Calatañazor, donde se eclipsó la estrella del valeroso Hadjeb, que durante veinte y cinco años y con cincuenta grandes victorias había reducido á los cristianos casi a los límites del principio de la reconquista En Calatañazor fue por primera vez vencido aquel terrible adalid quo tuvo que retirarse por el puente del Andaluz ya citado, siendo tan sumos el abatimiento y desconsuelo suyos que pereció en el camino de
Medinaceli, donde fue enterrado con el polvo glorioso de sus batallas.
Desde la confluencia del
Ucero con el
Duero, sigue este al N.O. siempre encauzado profundamente y recibiendo por ambas orillas riachuelos insignificantes secos la mayor parte en verano y abriéndose paso por los barrancos y grietas de aquel árido territorio, rara vez salpicado de algunos encinares ó bosques de pinos ó de la vegetación raquítica de sus orillas, no derivándose las aguas del
Duero para el riego y solo sí para algunos molinos harineros.

En
San Esteban de Gormaz (1.118 hab.) existe un soberbio puente de sillería y a corta distancia, agua abajo, en
Soto de San Esteban (343 hab.) se le une por la derecha el río
Rejas, que desciende de N. a S por
Berzosa (489 hab.) y
Rejas de San Esteban (474 hab.) y por la izquierda el río
Pedro, que desde el
Manadero al pie de la sierra de Pela baja fertilizando la campiña de
Rebollosa y los pueblos de
Torraño,
Fuentecambrón (206 hab.) y
Peñalba (390 hab.) Otros ríos van reuniéndosele después en los puentes de
Langa (1.050 hab.)
la Vid,
Vadocondes (1.015 hab.) y
Aranda de Duero (5.017 hab.) pero todos son insignificantes si se esceptua el
Arandilla que desciende de N.E. a S. 0. desde
Huerta del Rey y unido al
Pilde que riega a
Peñaranda de Duero (1.226 hab.) desemboca por la orilla derecha en el
Duero junto al mismo Aranda.